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Fecha de realización: 2006. Lugar: Córdoba, Argentina. Proyecto arquitectónico: Arturo Ordóñez.
La casa se ubica en un paisaje de rústica belleza, en la ladera de un cerro con vistas a un río y a serranías lejanas. Es esta relación con el paisaje y con la topografía, además del clima, la que define en buena medida los criterios de diseño asumidos.
El esquema compositivo general se traduce en un par de volúmenes orientados al paisaje, separados entre sí y apoyados sobre un “basamento” que se asienta sobre el terreno. El primer volumen integra los espacios más “sociales” del programa, incluyendo el estar-comedor, la cocina, que se abre completamente hacia la zona del comedor, y una alcoba-estudio que se puede abrir hacia la zona del estar. Aquí se busca generar un espacio abierto y fluido, en el cual los ambientes participen unos de otros. El segundo volumen integra el dormitorio principal, en el mismo nivel que el área social, y permite acceder a un dormitorio-estudio que, aprovechando la pendiente del terreno, se inserta en el basamento.
La separación entre ambos volúmenes constituye un punto de articulación. En el se ubica un puente-pasillo acristalado que conecta ambas zonas y que asoma a un patio hundido al cual se abre el dormitorio-estudio. Desde el puente-pasillo es posible salir para subir por una escalera y acceder a las cubiertas de ambos volúmenes, habilitadas como terrazas en las cuales tomar el sol y disfrutar el espectacular paisaje.
Las cajas que envuelven la zona social y la recámara principal se prolongan hacia el paisaje, enmarcándolo y generando terrazas que permiten extender las actividades cotidianas al exterior. En este punto la relación exterior-interior se potencia mediante amplias superficies vidriadas con puertas corredizas. Una segunda piel, en el borde de las cajas, incluye una serie de persianas corredizas que permiten regular el soleamiento, la privacidad y las vistas.
A la par de estas consideraciones compositivas se ha puesto un énfasis especial en la adecuación al clima, caracterizado por inviernos fríos y veranos ligeramente cálidos. Entre las principales estrategias asumidas se encuentran las siguientes:
- Los volúmenes principales se conciben como cajas bastante cerradas hacia todas las orientaciones, excepto hacia el norte. Con ello se busca reducir las pérdidas y ganancias de calor, durante el invierno y el verano, respectivamente, a través de la envolvente. Para reforzar esta función se proponen muros exteriores y cubiertas con elevada masa térmica al interior y aislamiento al exterior.
- Mientras que los principales espacios habitables se orientan hacia el norte los de servicio se orientan hacia el sur, conformando un “colchón térmico” entre los primeros y el ambiente exterior.
- Las estrategias anteriores también facilitan el aprovechamiento de la radiación solar como fuente de calefacción durante el invierno, mientras que permiten una adecuada protección contra la misma durante el periodo de verano. Las persianas corredizas constituyen un auxiliar para controlar mejor el soleamiento durante las tardes de verano.
- Se busca generar una adecuada ventilación cruzada como recurso de climatización en verano, a partir de la ubicación y disposición de las aberturas. Un recurso especial es el levantamiento de la cubierta sobre toda la franja de circulación interna, lo cual permite generar ventanas elevadas. Además de facilitar la extracción del aire caliente estas ventanas permiten reforzar y equilibrar la iluminación natural en los espacios interiores.
Todos estos criterios de diseño bioclimático se han integrado con aquellos que buscan generar un proyecto que no solo aproveche al máximo las caracteristicas del paisaje, sino que armonice con él, así como con aquellos que persiguen la mayor habitabilidad posible En otras palabras, no se asumen en forma independiente sino como parte de un concepto arquitectónico global.
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